lunes, 25 de junio de 2018

LA SALAMANDRA

Así es que, de una magnífica vista, llena de curiosos mirones (en la que la salamandra es víctima de ojos, manos y lentes que recorren su vidriado cuerpo), por fuera de las bajas murallas se encuentra un mundo de ropas tendidas en las terrazas.

Se puede ver el talle de la ropa interior e inferir si los dueños podrán, o no, cenar esta noche.