Canción
tratando de no mirar,
Era sabido tantas cosas que, a la falta de aciertos naturales, los errores tendieron a multiplicarse. Era sabido que ésto pasaría alguna vez. Era tan sabido que sabía como no saber nada.
Canción
El escape no es posible. Una azafata nunca tiene un mal día.
Los aviones hacen fila para aterrizar, nadie quiere quedarse en el cielo más de lo debido. Nadie quiere volar tanto tiempo.
Bajo los pies, bajo tierra, crecen raíces de las que pocas se asoman y miran para arriba. Observan esa fila de aviones (son cientos, miles) que, al aterrizar, pisotearán las florecidas.
Era obvio, algún día el sol no se atrevería a salir nuevamente.
Así es que, de una magnífica vista, llena de curiosos mirones (en la que la salamandra es víctima de ojos, manos y lentes que recorren su vidriado cuerpo), por fuera de las bajas murallas se encuentra un mundo de ropas tendidas en las terrazas.
Se puede ver el talle de la ropa interior e inferir si los dueños podrán, o no, cenar esta noche.
Canción