Canción
Me encuentro extasiado de tanto pensar.
Me miro de lejos, busco un rato más.
No quiero dormir para no soñar,
quiero ser feliz en esta realidad.
Dejando de lado los putos consejos,
mi mente es un circo sin tantos complejos.
Pasado de mugre, pasado de viejo,
me inclino en el baño y no miro el espejo.
Espero encontrarme en este gran viaje
al niño que fui antes de olvidarme.
Quiero que la ruta esté muy tranquila,
no quiero tener que morder la banquina.
Es un carrusel en el que soy feliz
(no quiero bajarme, no quiero morir).
Me enferman las prostis que venden sus fotos,
ni gratis las quiero, ni gratis las toco.
Y ya siento nostalgia por el lugar dónde estaré.
Me pierdo en las palabras que, tal vez, nunca diré.
Me pasan muchas vidas cuando empiezo a pensar
las cosas que soñé y las que no quiero callar.
Un cielo que nunca cambia sus nubes.
El corso que parece nunca acabar.
Rodilla en tierra y manos enterradas,
termina y pongo una ficha más.
Ya siento de nuevo la necesidad
de cerrar los ojos e imaginar.
No siento dolor, no siento soledad,
no siento las penas de está sociedad.
Este perro siente, ladra y muerde como todos,
no deja de ser cachorro así nomás.
Dejame creer que esto fue real (así a mi modo).
Lo necesito una vez más.